jueves, 29 de julio de 2010

continuación D:

30 de Julio.



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continúo


Sube las escaleras suavemente, primero dos, luego otras dos, en un juego de pares sube veintiocho escaleras, ¡AHHJ! se queja sonoramente, medita durante un par de segundos y sube la numero veintinueve con resignación. 

En el vestíbulo hay una mujer sentada con la mirada perdida, piernas largas y esbeltas cruzadas descaradamente al llegar al corte del escotado vestido rojizo. Se le acerca, cabello corto y desarreglado, ojos verde oscuro, nariz pequeña y dulce, cara angelical.
Lesbiana y puta, pensó G.
 -Lleva una maleta pesada señorita, dijo en tono poco interesado. La mujer lo miró de arriba a abajo un par de veces deteniéndose en cada sucio y desgastado detalle de su vestimenta,  -¿su último día en la ciudad? Insistió G.
Pasó un minuto sin que hubiese respuesta, luego la mujer se levantó pomposamente se acercó a G en actitud seductora y le susurro al oído: "los barqueros salieron del Volga". Apenas dicho eso le dio un fuerte rodillazo en los testículos y salió del edificio arrastrando la pesada maleta, mientras tanto, G permanecía tumbado en el suelo en posición fetal con los ojos llenos de lágrimas.

Apenas había pasado minuto y medio cuando G calló inconsciente, teniendo como ultimo recuerdo haber escuchado el chirrido de unas llantas frenando a gran velocidad, un grito femenino y puertas cerrándose con fuerza, cuando recuperó conciencia y  logró levantarse, ya empezaban a bajar los turistas a sus tures matutinos.
-perra, gimió, maldita perra.

Sin más bajó las escaleras que recientemente había subido en juego despreocupado, pero esta vez lo hace tan rápido como es posible, abriendo las piernas al caminar y sin dejar de gemir. Entró al baño y mientras cagaba plácidamente noto que se había quedado sin papel. Se revisó los testículos con especial atención cual ave revisando sus huevos y volvió a la cama sin siquiera subirse los pantalones.

Lo despertó un olor extraño sin saber cuánto había dormido, se sentía despierto pero no lograba ver nada. -Maldita sea, dijo. Siete u ocho segundos después, recibió un fuerte golpe en la entrepierna…


:)

D:

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